lean

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domingo, 10 de enero de 2010

Es increible como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando en las calles de mi barrio vagaba en mis ratos libres, solitario o a veces con los camaradas del trabajo o de la colonia. Pasaba desapercibido como la mayoría de todos ellos.

Era siempre la misma rutina en vacaciones de verano o invierno en mi etapa de la secundaria trabajar toda la semana bromeando en el taller mecánico, motores, aceite, ruedas, tuercas, tornillos, herramientas y al llegar el sábado había partido atrás en las canchas de fútbol; nos embriagábamos, jugábamos y ya entrados en calor se armaban las peleas y al siguente fin de semana todos nos saludábamos y volvíamos a jugar como si nada (era divertido saber que a pesar de darnos en la madre seguíamos siendo amigos).

Pero todo pasa y todo queda (como dice la canción) viene nueva gente, nuevos amigos, y al voltear hacia atrás han pasado ya 10 años...¡10 años! y ahora observas y no te has desperdiciado...a pesar de ser como eres sigues ahí dando batalla aun cuando la gente creía que no lo lograrías.

Los amigos de la colonia y la escuela y el trabajo se han ido de sus casas por compromisos maritales, las chicas se embarazaron sin terminar la escuela, el camarada que simplemente no sabe que hacer, quienes decidieron trabajar y dejaron la escuela, los muertos, los desaparecidos, los drogadictos...en fin!

Llega un momento en que comienzas a recordar esos tiempos y como todo fue cambiando y no sabes como se fue tan rápido...algunos aun siguen, otros se van y como en todo hay gente que te da igual, gente a la que extrañas, gente a la que conoces y se quedan contigo, quienes se van después de conocerte y simplemente a quien no puedes olvidar. Eso es parte de la vida.

Lo difícil es cuando gente que no querías que se fuera, simplemente se va, así como así, sin avisar, sin adiós ni aviso o con adiós y reproches o un adiós definitivo, pero sin conflictos; estos son los buenos no tan buenos pues de alguna forma mueren en el espacio de tu ser.

Es bueno saber que estamos progresando muy por encima del que dirán los demás, y que no todos se han destruido, que seguimos vivos luchando por nuestros ideales, orgullosos de lo que hacemos; es aun mejor saber que los verdaderos amigos ahí seguirán sin importar cuanto tiempo pase o si nuestros caminos se bifurquen, sabemos que podemos escapar de la ruta y visitarnos de vez en cuando y aun mejor saber que habrá aun mas verdaderos amigos en los nuevos caminos, que se volverán tus hermanos como los verdaderos amigos pasados. Y si se van como suele pasar recuerdalos por siempre aun que ellos no te recuerden...si es que de verdad valen la pena, pero que no te agobie su partida, pues tal vez estén mejor sin uno aunque sepas que estarían mejor contigo. Sigamos caminando...

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